Incontrolables ráfagas de déjà-vu.
Algunos dicen que son errores del cerebro o también los puede provocar una vida demasiado rutinaria, una vida en que cada momento es como el anterior.
Sueños sin sentido pero tan auténticos que los puedes tocar, los sientes. Sueños que son más reales que la vida.
Recuerdos oníricos que te quedan en los rincones de la memoria. En determinados momentos afloran a la superficie del recuerdo gracias al aliento misterioso y frío que susurra palabras perdidas en el tiempo, o acaso palabras en otro tiempo pronunciadas.
¿Es un poeta de los sueños el que me guía noche tras noche para poder enfrentarme a los monstruos?
Fragmentos de mundos hechos con retales de realidad. Mundos ágiles y elegantes, mundos deformados por las paranoias de la inseguridad, mundos cristalinos de color turquesa.
Algunos dicen que son errores del cerebro o también los puede provocar una vida demasiado rutinaria, una vida en que cada momento es como el anterior.
Sueños sin sentido pero tan auténticos que los puedes tocar, los sientes. Sueños que son más reales que la vida.
Recuerdos oníricos que te quedan en los rincones de la memoria. En determinados momentos afloran a la superficie del recuerdo gracias al aliento misterioso y frío que susurra palabras perdidas en el tiempo, o acaso palabras en otro tiempo pronunciadas.
¿Es un poeta de los sueños el que me guía noche tras noche para poder enfrentarme a los monstruos?
Fragmentos de mundos hechos con retales de realidad. Mundos ágiles y elegantes, mundos deformados por las paranoias de la inseguridad, mundos cristalinos de color turquesa.
